5/4/13

"No se desapasionen porque la pasión es el único vínculo con la verdad" 
(Ricardo Piglia, en Respiración artificial)

(dibujo de Genio Mosqueira)

21/12/11

Feliz cumple...


20 años ya... a mis 18, mi cabeza empezó a romperse un poco para volver a rearmarse con otros colores, otros sonidos, otros sueños.
Hoy vuelvo a escuchar este disco, pero su versión de los 20 años (como si hubiese sido grabado ayer) y vuelvo a refrescar aquella voladura de azotea... gracias una vez más.
gn

18/12/11

10 años


La historia de Cárdenas
Fue la foto que anunció que empezaba la masacre. En la madrugada del 20 de diciembre de 2001, un hombre yacía en las escalinatas del Congreso. De milagro salvó la vida por unos meses y ahora su nombre es una causa abierta.
Por Adriana Meyer
Esa madrugada no pudieron convencerlo de quedarse. “Yo también soy un trabajador que no me alcanza la plata y nos están robando, tengo que estar ahí, tenemos que echar a todos”, dijo Jorge Demetrio Cárdenas, y salió con su hijo Martín y un vecino. La familia se quedó en su casa de Merlo y prendió el televisor porque otra vecina había ido corriendo a avisarles: “Pongan Crónica, están diciendo que mataron a tu papá”. Así lo vieron, tirado en un charco de sangre al pie de las escalinatas del Congreso. “Desesperados, ciegos de dolor, no sabíamos qué hacer, no teníamos en qué ir hasta Capital, esa noche todo era un caos. Un remisero amigo nos llevó con mi hermano Juan. En la radio decían que trasladaban al primer herido de bala de plomo al Hospital Ramos Mejía. Cuando llegamos lo estaban operando, le pusieron dos litros de sangre y le salvaron la vida”, dice Verónica Cárdenas a Página/12.
Ese 20 de diciembre de 2001 los medios lo habían dado por muerto, pero su esposa, Blanca Lobo, llamó a varios para pedirles que lo desmintieran, “no sea cosa que vaya a pasarle algo si creen que está muerto”. Tenían miedo, en los días que siguieron recibieron amenazas y llegaron a tener custodia de Gendarmería. Cárdenas fue baleado dos veces, una en la ingle con un balazo que le perforó la arteria femoral y otra en la pierna, de donde le sacaron un proyectil de 9 milímetros.
Cárdenas había sobrevivido luego de ser baleado en el Congreso y el día que declaró Fernando De la Rúa fue a Comodoro Py con una copia de la foto que lo muestra tirado en las escalinatas. Tuvo fuerzas para ir a alguna reunión de las asambleas multisectoriales que florecían por esos días, donde mostraba orgulloso sus cicatrices, como heridas de guerra. Pero comenzó a deprimirse luego de la muerte de su hermana. “Pasaron los días, los meses, y mi papá empeoraba, tenía miedo, no podía ir a trabajar, extrañaba mucho a la mamá de Darío, que falleció por depresión al año que mataron a mi primo. Quedo solo en ese momento, luchando por él”, dice su hija. El 22 de julio de 2002 fue internado por alta presión, tuvo un ACV y no pudo salir de la terapia intensiva, falleció cinco días después. “Fue una lucha que no pudo ganar, esto fue a consecuencia de los disparos que le provocó la Policía Federal, pedimos justicia, que el policía gatillo fácil que le disparó vaya a la cárcel”, afirma su hija, Verónica Cárdenas, como vocera de la familia.

La vida
Cárdenas nació en Bahía Blanca, tenía 52 años, era martillero público, llegó a tener cinco inmobiliarias y fue delegado municipal de Libertad, en el partido de Merlo. “Tenía varios hermanos, a dos no conoció porque su mamá los dio en adopción, pero creció con otras dos hermanas en Temperley”, cuenta su hija. “Le iba bien en los negocios, era muy solidario y se fue ganando cariño y respeto en el barrio”, agrega Verónica, que nació luego de Juan Manuel y antes que Sergio Martín, los tres hijos de la pareja. “Era un romántico, me conozco todas las películas de Sandro por él, en las fiestas salía a bailar y animaba a todos, le gustaba Luis Miguel pero también los Redonditos de Ricota, le compraba los cassettes a mi hermano Martín, que hoy es fanático”, recuerda. De sus cuatro nietos sólo llegó a conocer a Marina, la hija mayor de Verónica que hoy tiene 15 años. “Era la luz de sus ojos, jugaba con ella tirado en el piso como no había podido hacer con nosotros porque trabajaba mucho”, dice.
La mujer es madre soltera, cuenta que salió a limpiar casas con su mamá cuando se quedaron sin nada, y agradece “al ex presidente Néstor Kirchner que nos recibió y nos dio trabajo”. Para ella, la “rebelión popular contra el presidente De la Rúa” se interpuso en su vida familiar. “Ese día salió la gente de plata porque le habían robado su dinero, pero más tarde salió todo el pueblo porque nos dimos cuenta de que también a los más pobres nos habían tocado el bolsillo”, dice. “A papá lo tratamos de frenar porque lo que se veía por la tele era sólo represión, pero no quiso quedarse”, recuerda sobre aquella madrugada.
Según su hija, así era su carácter. “El 29 de abril de 1994 en una emboscada que La 12 de Boca, cuando el líder era El Abuelo, le hace a hinchas de River luego de un partido, donde River ganó 2 a 0, mataron a mi primo Walter Darío Vallejos junto a otro chico, Angel Delgado. Para mi papá fue un golpe muy duro, mi primo tenía 19 años y era su sobrino y ahijado, juró que iba a hacer justicia y así fue, no paró hasta que metió a toda La 12 en la cárcel, fue histórico, nunca había pasado algo así”, dice con orgullo sobre aquella sentencia que condenó al fallecido José Barritta a 13 años por asociación ilícita. “Hizo todo lo que estaba a su alcance, como nos enseñó a ser leales, buena gente y transparentes, papá fue muy compañero y amigo”, describe Verónica. Su papá era hincha de Boca pero luego de la emboscada fatal dejó de serlo.

La causa
La esposa y los hijos acudieron a los tribunales federales de Retiro y fueron escuchados por la fiscalía. Sin embargo, para la Justicia, Cárdenas murió porque “era un hombre enfermo que tenía diabetes” y no por las heridas del 20 de diciembre de 2001. El informe que recibió la jueza federal María Servini de Cubría señaló que su cuerpo, que fue exhumado, “no tenía ningún proyectil de bala”. Su hija dijo a Página/12 que no era diabético sino asmático, y relató que “la bala que le sacaron en el hospital desapareció misteriosamente”.
Cinco policías llegaron a estar acusados por la fiscalía, porque a las 3.30 de la madrugada del 20 de diciembre los manifestantes acorralaron a varios uniformados contra las puertas del Congreso, tirándoles con lo que tenían a mano, y éstos respondieron disparando. Pero cuando se realice el juicio oral por la masacre, en teoría a mediados de 2012, ningún policía o funcionario será juzgado por el caso de Cárdenas. Sin embargo, los jueces de la Cámara Federal Gabriel Cavallo y Horacio Vigliani habían tomado como referencia “el suceso en que resultó herido de bala de plomo Jorge Demetrio Cárdenas” cuando pidieron la indagatoria de Fernando de la Rúa por homicidio culposo. Consideraron que el ex presidente debió haber tomado conciencia de la dimensión de la represión que había desatado con su orden de desalojar la Plaza de Mayo, como requisito para negociar con la oposición. “A partir de dicha circunstancia debió haber cesado la confianza de los funcionarios políticos del Poder Ejecutivo en la policía, en lo atinente a la contención de las manifestaciones”, escribieron. Al parecer, a pesar de este “aviso elocuente”, el ex presidente no sólo estaba mirando otro canal, también estaba mirando otra foto.

La noche de la foto
La escena recorrió el mundo, pareció ser el primer muerto de la masacre del día después. Pero Jorge Demetrio Cárdenas estaba vivo cuando unos pocos reporteros tomaron esa foto y “con la otra mano llamábamos a una ambulancia”, como recuerda Gonzalo Martínez, de Página/12. Era la madrugada del 20 de diciembre y los manifestantes de Plaza de Mayo iban hacia Congreso. “La sensación de momento histórico la tuve desde que escuché las cacerolas, parado en la puerta del diario mientras la gente salía como hormigas hacia la plaza. Los fotógrafos, que venían de un larguísimo día de saqueos, ya se habían ido, pero tenía que ir a ver qué estaba pasando. El vértigo duró toda la semana”, dice Martínez.
“Cárdenas era de una generación distinta de la de la mayoría de los chicos que cayeron, estaba en una actitud de protesta, no beligerante y agresiva, aunque la bronca era normal porque todos estábamos mal, volaban balas por todas partes, y la Montada y las motos no paraban de agredir a la gente. Los reporteros y los motoqueros tuvimos un rol importante, como decirle a la cana ‘hasta acá, mirá que te estoy fotografiando’. El país al que había vuelto después de muchos años del exilio de mi padre se estaba desarmando y desangrando, y no se sabía qué venía después. Demetrio es la imagen de ese país desolado”, reflexiona Martínez. “La protesta frente al Congreso era importante, pero cuando empiezan a tirar se produce un desbande. Queríamos entrar a todos lados para escapar de las balas. El vandalismo viene generalmente después de la saturación de las balas. Ante la indignación, sí hubo emoción violenta, justificada y generada por los palazos. Los saqueos en el centro era romper lugares para cubrirse de los tiros. Era como Belfast o Bosnia, un país en guerra. Como reportero hay que abstraerse, pero fue mi límite. Me involucré y no me arrepiento”, agrega sobre su actitud en aquel momento. “No sabíamos de dónde venían las balas de plomo, pero llama la atención que no tengamos la imagen de nadie disparando a los que murieron. Pudo haber venido de cualquier lado”, dice abonando la teoría de la presencia de francotiradores, que, sin embargo, fue descartada en la investigación.
“Me produjo un vacío muy grande, no podía entender cómo alrededor del cuadro que yo estaba componiendo no había personas. Ese charco de sangre y él en esa soledad me dio la sensación de que era un país vacío, que había entrado en otro tiempo. El corría entre la gente, pero era un señor mayor. A diferencia de algunos pibes que había, él trató de calmar un poco, corrió junto a los chicos, pero jamás tuvo una actitud violenta. Se escuchaban balazos de todo tipo, pero no vi de dónde salió el que le pegó, sólo lo vi cayendo por los escalones, venía desarmándose hasta que cae casi delante mío, desangrándose”, dice el fotógrafo de Página/12 sobre Cárdenas. “Al parecer le habían pegado en la ingle, creo que se salvó de milagro, los reporteros empezamos a pedir a los gritos una ambulancia. Uno no puede intervenir porque no se puede tocar el cuerpo, pero sentí que tenía que hacer la imagen y también pedir ayuda. Estaba vivo cuando se lo llevaron, pero se lo veía muy mal, su cuerpo ya estaba como dejándose”, agrega Martínez.

17/12/11

Uno y los otros


Hay quienes se creen capaces de leer la vida de los demás como si se tratara de un cartografía lisa y llana. Hay quienes pretenden gobernar su mundo utilizando a los demás como soldaditos de pequeñas batallas. Batallas que no le cambiarán la vida a nadie, que no conquistarán derechos negados ni derrocarán tiranías opresoras. No, esas batallas se limitan a las competencias de los egos, de las "carreras", las  trayectorias y las proyecciones. Los pronósticos a la orden del día.
Desde ese pequeño lugar, hay quienes dictaminan sobre unos y otros, y hasta nos dicen lo que debemos hacer para vivir mejor y ser mejores.
Así, hay quienes van por la vida subestimando distintas experiencias de vidas. Porque no escuchan, no ven. Andan por ahí mostrándose tan seguros de sí, tan elegantemente ensimismados.
Hay quienes creen simplificarlo todo apenas con una frase, una sentencia, una cita, apenas una mirada por encima de sus hombros. Así, lo que para los demás, para nosotros, es un viaje, una vida, para ellos es apenas una huida y una más entre todas las huidas que conforman la triste vida de un otro cualquiera, que no tuvo la suerte de ser como ellos, que gobiernan un mundo de soldaditos descartables.

No estoy seguro de casi nada, no me importa lo que vean de mí. Sólo quiero andar y dejarme llevar por el viento del camino que me invite a vivir, pero sin dejar de interpelarme, de exigirme y de recordarme todo el tiempo la certidumbre del final. Es que jamás habrá un destino incierto... cantaba El Flaco.
Porque nadie es dueño de su viaje. Y eso es lo que aquellos que creen entenderlo todo, jamás experimentarán.

gn
(foto de Adriana Lestido)

10/9/11

La verdad de las grullas

Si le pido al mundo que pare y me lleve, tomo un sonido del aire y lo dejo caer.
Y si la esperanza se agota al fin, cuando vuelva el río con sus manos nos reunirá.
Por eso todos nos estamos mirando. en un instante por decirlo así.
Tengo una razón para pensar en Dios y en mí.
Sin embargo el cielo se cruza y no se deja saber.
Algo que se fue, sin totalmente desaparecer.
Algo que es un destello que nos viene a llevar.
Por eso todos nos estamos buscando, es imposible sólo con la sed.
Te espero así, en la más fuerte luz.
Entre las hojas, o en el aire.
En la laguna, sin que aparezca el rey...
Ya no están aquí, como ayer, las cosas que perdimos.
Todo quedó atrás al despertar.
Bosque azul en la oscuridad.
Nada es imposible sin tu amor...
Es la organización de la selva incrustada entre las ciudades que avanzan hasta morir.
Por eso todos nos estamos alejando, en un momento por decirlo así.
Tu desilusión nació una noche de verano, y todo esto se rompe, a la vez,
al despertar.
Bosque azul de la oscuridad... Nada es imposible sin tu amor...
Queda una verdad que dicen las grullas:
no te aventures más allá del valle mortal.
Dicen que se juntan allí seres humanos para capturarse y hacerse todo tipo de mal.
Por eso todos nos estamos mirando, en un momento por decirlo así.
Por eso todos nos estamos mirando, es imposible sòlo con la sed.

Luis Alberto Spinetta 
(Fotografía de Adriana Lestido)

2/9/11

Civilización

Cuando la civilización estalle,
en mi pobre corazón.
Cuando la visión distante
rompa el instante
de la sinrazón.
Cuando las calles muerdan,
el polvo del desamor.
Cuando las ciudades caigan...

yo sé que haré:
yo estaré en el medio de la ruta...
yo estaré en el medio del camino...
yo estaré abajo de la lluvia...
yo estaré con mi guitarra al hombro.
y yo seré en el viento del destino.

de Moris y Antonio Birabent
(Fotografía de Adriana Lestido)

12/8/11

Hasta siempre Maestro...


Francisco Solano López (Buenos Aires, 1928 - Buenos Aires 12 de agosto de 2011)

Seguro que ya estarás dibujando una nueva historia, un nuevo mundo, un hombre nuevo, un nuevo héroe colectivo. Y seguro, que con letra del otro Maestro. Aquel que se llevaron los monstruos, pero no los de otro mundo, sino los nuestros, los propios. Los que no sabían leer, escribir, ni mucho menos dibujar. Porque sólo sabían crear muerte y terror.
Y seguro, que de fondo, les estará hinchando las pelotas, con chistes pesados y malos, con esa risa que causaba risa: Juan Salvo, el que enjauló a aquellos monstruos, a los nuestros, los propios. El que supo poner nerviosho a más de uno de los sospechos de siempre, ocultos en las sombras de siniestras oficinas, y que nunca antes siquiera se habían despeinado.
...
Hasta siempre, o hasta la próxima nevada.

29/7/11

Hasta que no lo tengas todo, no serás libre



Society

Oh, it's a mystery to me
We have agreed with which we have agreed
And you think you have to want more than you need
Until you have it all you won't be free.

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...

When you want more than you have
You think you need...
And when you think more than you want
Your thoughts begin to bleed
I think I need to find a bigger place
Because when you have more than you think
You need more space.

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...

There's those thinking, more-or-less, less is more
But if less is more, how you keeping score?
Means for every point you make, your level drops
Kinda like you're starting from the top
You can't do that...

Society, you're a crazy breed
Hope you're not lonely without me...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...

Society, have mercy on me
Hope you're not angry if I disagree...
Society, crazy indeed
Hope you're not lonely without me...

(Jerry Hannan/Eddie Vedder)

Dibujo de Genio Mosqueira.

26/7/11

volver



Intenta atravesar el bosque sin la música.
Intenta caminarlo en silencio.
Contempla el follaje de tu alma
y escucha la mejor canción...
jamás escrita, jamás interpretada.

Escucha cómo el viento te canta.
cómo los árboles te acompañan,
y el río que te abraza en su armonía.
Intenta cerrar los ojos y abrir los oídos.
Y una vez que entiendas

intenta volver a mirar.
gn

18/2/11

Calle 13 en el Centro Universitario de la UNSAM en la Unidad Penitenciaria nº48 de San Martín


(Foto de Pipo Reyes)

EXTRANJERO
Un hombre se prueba la sombra
que otro hombre abandona
Habla
ensaya los gestos del malentendido
y camina en sus pasos
los pasos de todos los hombres
(Nicolás Dorado)

22/12/10

la hermana más hermosa


No soy un numero ni parte de una cifra
Aunque se paga por igual la misma tarifa
Todos caminamos con la misma camisa
Sin prisa para mirar donde se pisa

No vale el tiempo pero valen las memorias
No se cuentan los segundos, se cuentan historias
La paciencia es lo que se cosecha
Mi calendario no tiene fecha

No estoy solo, ando con mis 5 sentidos
Acá el silencio se convierte en sonido
Todo lo malo que soñé lo toqué
Pero está tan oscuro que el miedo no se ve

Yo me huelo lo que siento por eso presiento
Que dentro del circuito me queda poco tiempo
En el próximo tren yo me monto
Prepárame la cena que regreso pronto

Yo miro para afuera y miro para adentro
La reclusión es mi punto de encuentro
Me ubican dentro de lo marginal
Pero en algún momento todos nos portamos mal

Y quien determina lo bueno y lo malo
Lo poco saludable y lo sano
De lo crudo a lo cocido hay una larga diferencia
Y cocinar termino medio no es ninguna ciencia

En esta vida me castigaste,
Me robaste el tiempo, me re-cagaste
Mi culpabilidad es como una pecera vacía
Como juzgar al sol por salir de día

Si mis tristezas te causan alegrías
Es por que tus reglas son distintas a las mías
Creo en todo lo que veo
Y aunque soy ateo rezo pa' que nunca me pase algo feo

Para soñar con mi partida y con tu llegada
No me hace falta un matre con almohada
Yo soy libre porque desde aquí yo vuelo
Sólo toca despegarse del suelo

Prepárame la cena que regreso pronto...

(Calle 13)

16/11/10

Carta para un indeciso en 2011


Quiero que recuerdes a Carrió, a Duhalde y a todos los que pronosticaron y operaron para que este gobierno no termine su mandato.
Quiero que recuerdes a Patricia Bullrich defendiendo el recorte a jubilados y a asalariados cuando era ministra de De la Rúa.
Quiero que recuerdes a Cobos traicionando el voto popular que lo llevó al cargo de Vicepresidente.
Quiero que recuerdes a Mauricio Macri pinchando teléfonos mientras promete construir un nuevo país junto al Fino Palacios, Abel Posse y todos sus caranchos vestidos de elegantísimos trajes.
Quiero que recuerdes a Margarita Stolbizer, la nueva cara del progresismo argentino, votando todas las leyes de flexibilización laboral y las privatizaciones en los años noventa. Y que llamó a un gobierno de concertación a pocas horas de fallecido Kirchner.
Quiero que recuerdes a Pino Solanas diciendo que Néstor Kirchner es la continuidad del Menemismo y que su compromiso con los derechos humanos es una farsa. Pero que luego de ver las manifestaciones populares en todo el país tras su muerte, descubrió milagrosamente que Kirchner fue la ruptura con el neoliberalismo y la restauración de la memoria. Y ahora, luego del duelo popular, responsabiliza a este gobierno por el asesinato de Mariano Ferreyra. Quiero que recuerdes a Pino Solanas sonriendo con Mariano Grondona.
Pero también quiero que recuerdes que el asesino de Massera murió condenado debido a que este gobierno anuló el indulto que Menem le regalara por sus servicios a la patria.
Quiero que recuerdes que Patti está en juicio y preso.
Quiero que recuerdes a Etchecolatz y a Von Wernich condenados y presos en una cárcel común.
Quiero que recuerdes a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo entrando a la Casa Rosada como si fuera su casa, como lo debió haber sido siempre desde que recuperamos la democracia.
Quiero que recuerdes a los más de 3 millones de niños que reciben la asignación universal por hijo y no como un regalo sino como un derecho.
Quiero que recuerdes a los jubilados que ya no cobran $200.
Quiero que recuerdes que Aerolíneas Argentinas volvió a ser nuestra.
Quiero que recuerdes que ya nadie vendrá a decirle a nuestros gobernantes que se caguen en su pueblo para cumplir con las pautas de crédito internacional.
Quiero que recuerdes que la jubilación es una cuestión de estado y que nunca más será una caja de las multinacionales.
Quiero que recuerdes tu obligación como ciudadano y sujeto político que sos, de informarte y de reflexionar sobre nuestra historia reciente, para que sepas quien es quien y quien voto a favor y en contra de leyes. Como a quienes votaron en contra de la ley de estatización de las jubilaciones, pero que luego se embanderaron tras el 82 % móvil solo para desfinanciar a este gobierno, tratándonos a todos como si fuéramos hijos de la pavota.
Sólo así tu voto será fruto de tus convicciones y no de las convicciones y los intereses de otros. Sea cual fuera tu voto.
Quiero que recuerdes que todavía falta mucho por hacer. Que todavía hay compatriotas que sufren y que esperan la mano tendida del Estado para salir de la pobreza. Quiero que recuerdes que todavía hay más educación, salud y justicia por garantizar y mejorar.
Quiero que recuerdes que quienes secuestraron a Julio López siguen sueltos al acecho.
Que muchos genocidas esperan su juicio. Que hay cerca de 400 jóvenes que fueron apropiados cuando nacieron bajo la última dictadura y que esperan por recobrar su verdadera identidad.
La lista que hice supera el espacio de esta columna.
Pero ahora quiero que pienses y te preguntes quién podría ir por más sin dar un paso atrás en la conquista de nuestros derechos, de nuestra memoria y de nuestro pueblo.
Sólo entonces sabrás tu verdad.

12/11/10

presupuestos alterados


La ley de presupuesto es considerada la ley de leyes. Representa el plan de gobierno de quien fue elegido mediante el voto popular para estar al frente del Poder Ejecutivo de la Nación.
Cada cierre de año se discute el presupuesto del año próximo y es una práctica institucional que cada gobierno pueda contar con su presupuesto para poder implementar sus políticas públicas. Así, se gobierna bajo una lógica presupuestaria, prevista y planificada.
Luego se somete ese presupuesto al Congreso para que los representantes del pueblo ejerzan el debido control de legalidad.
Pero lo importante es que el Presupuesto no es sólo el presupuesto de quien gobierna, sino que es el presupuesto de los jubilados, de los trabajadores, de los desocupados, de los comerciantes, de los productores agropecuarios –grandes, medianos y pequeños- y de todo el pueblo que necesita que quien gobierna no lo haga a ciegas, sino que tenga un plan trazado y diseñado estratégicamente.
¿Qué está pasando ahora? El gobierno tiene serias dificultades para que se apruebe en el Congreso el Presupuesto para el 2011. Y acá estamos frente a uno de los hechos políticos más insólitos que se nos haya presentado en nuestra historia reciente. La oposición no quiere aprobar el proyecto oficialista porque tiene SU PROPIO PROYECTO de presupuesto. La oposición quiere consensuar el plan de gobierno para el año próximo, pretendiendo arrogarse el mandato popular que democráticamente el pueblo le otorgó a quien hoy ejerce la Presidencia de la Nación.
Pudimos escuchar a Carrió, por estas horas, decir que el gobierno debe consensuar con la oposición por las buenas o por las malas. ¿Qué significa consensuar por las malas?. ¿Qué significa para Carrió consensuar por las malas en el marco de una democracia?. Lo que nos lleva a preguntarnos qué entienden algunos personajes de la política por democracia.
Primero, el oficialismo no tiene porqué consensuar con nadie su plan de gobierno. Para eso fue votado, para gobernar. Si no, estarían torciendo la voluntad popular expresada en el voto.
Segundo, el consenso debe ser siempre un acto voluntario y positivo. Un consenso por las malas no es consenso, es imposición o apriete.
Tercero, en política el consenso sólo puede ser entendido como el acuerdo básico entre todas las fuerzas partidarias y políticas sobre los valores que sostengan y preserven el sistema democrático y republicano de gobierno. Ese consenso no es otra cosa que la construcción colectiva y política de los ideales básicos en una sociedad democrática. Es ponernos de acuerdo, entre todos, qué entendemos por democracia.
El consenso es, entonces, el punto de partida y nunca el de llegada.
La política es discutir, dialogar, confrontar y a veces acordar. La política es más disenso que consenso. Y el sentido esencial de la democracia es aumentar la potencialidad del disenso.
La oposición pretende imponerle su propio plan de gobierno al Ejecutivo nacional. Es como si el director técnico de River le imponga al técnico de Boca la estrategia con la cual quiere que le juegue. Ridículo.
La oposición debe controlar las medidas y las cuentas del gobierno, oponerse en las cuestiones que considere improcedentes o con las que no esté de acuerdo, y proponer mejoras a las políticas que consideren insuficientes.
Pero la oposición no gobierna, es el voto popular el que determinó quien gobierna y quien no.
Ese es el juego democrático de nuestro sistema político.
Y el gobierno debe poder ejecutar su plan de gobierno en el marco institucional previsto en nuestras normas legales y constitucionales.
Estas palabras parecen sacadas de un manual básico de instrucción cívica o de formación ciudadana, usted elija el título. No se asuste, no estoy insultando su inteligencia, pero parece que la defensa de intereses que no son los del pueblo termina convirtiendo lo simple en lo más complejo de explicar. Sepa usted disculpar la insistencia.

11/11/10

La historia que me parió


Vengo de un pueblo llamado Río Turbio, al extremo sur cordillerano de Santa Cruz. Luego del gol de Diego a los ingleses, mientras afuera nevaba como nunca antes, nos mudamos a Río Gallegos.
Apareció entonces en la vida pública un hombre flaco, alto, desgarbado, narigón, con un ojo torcido… “con un ojo lee y con el otro repasa” se reían en mi colegio. Recién llegados asumía como intendente de la capital santacruceña y unos años después fue elegido Gobernador.
Muchos años después ya recibido de abogado, casado, con un hijo de 5 y otro en camino, me encuentro en la Plaza de Mayo despidiendo a aquél hombre. Y me descubrí peronista. Me encontré enamorado de mi pueblo. Me sorprendí llorando con compañeros que no conocía. La historia me volvió a parir abrazado a ese pueblo.
En mi casa siempre se habló mucho de política. Mis padres no son peronistas, pero nunca dieron pistas de antiperonismo. En La Plaza pensé mucho en mis padres, tuve la firme convicción de estar viviendo ese momento porque ellos hicieron bien su trabajo, porque me educaron en libertad.
25 de mayo de 2003, Néstor K asume como presidente. Auguraban debilidad porque sólo lo había votado el 22% del electorado. Y por esos días, Néstor, vino a decirnos que asumía como Presidente un hijo de las Madres de Plaza de Mayo. Vino a proponernos un sueño. Y comenzamos a andar de nuevo. Vino todo lo que ya todos saben. No lo voy a repetir, el que no quiera entenderlo no lo entenderá jamás, porque el odio envenena de resentimiento e ignorancia. Y no hay vacuna para eso.
En 2003 voté a Néstor K cuando el peronismo era mala palabra en el mundo progresista. Ese hombre, que en algo nos parecíamos, me transmitía cierta confianza entre tanto desencanto y escepticismo. Obstinado, desprolijo, espontáneo, temperamental, incorrecto e incorregible, cómico pero al filo del ridículo. Entre ese tipo y yo había algo personal.
En 2002 escuché a un dirigente sindical decir que mi generación era hija del 2001. No estuve de acuerdo porque en el 2001 se gritaba “que se vayan todos”, y eso me sonaba a consigna antipolítica, peligrosamente antidemocrática.
Desde la asunción de Néstor K me sentí parte de algo, sentí que nuestra generación podía nacer de algo más digno que de ese “que se vayan todos”. Me sentí hijo de ese hombre, de su política, de sus luchas y sus valores.
Hoy puedo expresar una idea de País, un proyecto, una voluntad militante, un profundo compromiso popular. Y en la Plaza, ese jueves 28 de octubre, lloré con mi pueblo y el pueblo lloró conmigo, con mi Río Turbio, con ese gol de Diego, con el viento incansable de Río Gallegos y con mis contradicciones de siempre.
Había dolor, es cierto. Pibes y pibas llorando, abrazándose, cantando y por momentos reflexionando en un profundo silencio que se suspendía con aplausos y de nuevo los cánticos, las puteadas a Cobos, la Marcha, el Himno y las promesas de lealtad a Cristina.
Vi a viejos que agradecían su jubilación, su pensión. Veteranos de Malvinas que le decían gracias al único presidente que se acordó de ellos. Niños mamando historia pura. Y mucha juventud despierta y dispuesta. Todo un pueblo que le cantaba a uno de sus últimos líderes.
Había dolor, pero también compromiso estoico frente a una compañera que perdía a su ladero, a su compañero incondicional. “Si la tocan a Cristina, que kilombo se va a armar”.
Ese compromiso despierta la esperanza de que esto continuará, que la lucha no cesa, no se suspende, no dormirá. “Néstor vive en el Pueblo…” y no daremos “ni un paso atrás”.
Ese compromiso despierta coherencia: silbatinas a las sotanas hipócritas que se hicieron presentes, a faranduleros de ocasión, a cuervos que esperan con ansiedad poder empezar a carroñear. Coherencia que va por más liberación de aquellos que todavía esperan. Liberación frente a monopolios y ladrones de cuello blanco. “Acá tenés a los pibes para la liberación”.
Ya de noche, volviendo a casa en silencio iban pasando frente a mí cada una de las imágenes de Néstor K que desconcertaron mi desconfianza política. Y recordé que quizás comencé a entender, de qué venía la cosa, cuando juraba como Juez de la Corte Suprema otro tipo flaco y alto, con el que me formé como abogado y militante por los derechos humanos. Con Zaffaroni en la Corte empecé a sentir un especial gustito a victoria, después de tantas derrotas por las que vale la pena brindar una y otra vez.
Criticarán mi parcialidad. Mi emotividad y exageración. Me dirán fanático. Dirán lo que sea para opacar un sentimiento genuino y revolucionado. Dirán que hablo desde la pasión y no desde la razón. Pero después de todo, o antes que nada (como quieran), esa pasión por la transformación del hoy, por la reparación del ayer y por la porfiada construcción de un futuro más digno es el mejor legado que nos dejó ese tipo alto, flaco, desgarbado y narigón. La razón debería ser, en todo caso, la instrumentalización de esa pasión.
Hoy no estoy dispuesto a disimular nada. Saco del pecho lo que hay. Y digo gracias, otra vez, porque ese jueves, en la Plaza, me encontré a mi mismo con mi verdad, que allí estuvo siempre esperándome para abrazarla y transformarla en fuerza colectiva. Sin más excusas, sin esperar condiciones ideales, sin descanso ni comodidades. Redoblaré los esfuerzos para multiplicar y seguir sembrando. Donde me toque, donde sea necesario embarrarme, donde me convoquen las batallas. Iré donde todavía haya un derecho que garantizar, una caricia para dar, un hombro para apoyar y un grito, para que el silencio tenga que callar.
Y así fue como la historia me volvió a parir en aquella Plaza, la de las Madres, nuestras madres.

2/11/10

Ese hombre


Sur.
La ausencia se traduce en el espeso color que se reposa sobre la cima de los cerros.
En el viento que nos llega desde sus tierras más remotas.
En ese cielo tan abierto que en la patagonia desafía sus fronteras más extremas.
En los ecos de sus palabras, que hoy suenan todavía más irreverentes y provocadoras.
En sus gestos torpes e incorrectos, pero cómplices con nuestros gestos ordinarios, humanos al fin.
Esa ausencia nos marca el tiempo pasado; pero nunca perdido, nunca olvidable. El tiempo de un hombre dispuesto, atento y entregado. Dispuesto a no guardarse nada. Atento a las injusticias silenciadas. Y entregado, a su pasión y a sus sueños.
Un hombre que entendía su tierra y a su pueblo.
Que respiraba sur a donde fuera. Que todo lo revolucionaba con el viento traído de su lejanía. Un hombre que al verlo en su paisaje natural nos hacía testigos de su propia fusión con él, para ser uno solo, una sola expresión, un mismo lenguaje, un destino igual.
Sus calles son las nuestras, y no volverán a ser las mismas una vez recorridas juntos.
Fue quien más pudo acercarse a su horizonte, casi hasta acariciarlo, sabiendo aún que jamás la victoria será definitiva mientras haya un compatriota que sufre. Y eso le quitaba el sueño, se le notaba en su enojo, en sus quijotescas luchas contra los que más tienen en desmedro de los que siempre debieron esperar.
Pero eso mismo, no le restaba alegría a la hora de dar batalla. Porque para ese hombre hablar de política era lo mismo que hablar de amor. Y eso, lo hizo más grande que todos los demás. Eso, lo hizo mejor.
Y hoy, en su ausencia, sentimos el vacío de quien se fue con una carcajada, diciendo “Conmigo, de acá!!”, cual mojada de oreja, a quienes pretenden ser dueños de lo que es de todos.
Cierro los ojos, y como patagónico que soy puedo sobrevolar con nuestro viento, sobre nuestros cerros, lagos y valles, sobre ríos turbios y desiertos sin arena. Y siempre lo encuentro a él, ese hombre que se fue, en cada rincón, en cada camino, riendo, desafinando, provocando y soñando con todo lo que queda por hacer.
Y en ese hacer, nos sigue exigiendo que nos juntemos, que nos dejemos de joder con nuestros intereses mezquinos, con nuestras diferencias superficiales, porque sólo el héroe colectivo transformará esta, nuestra casa.
Abro los ojos emocionado, me arremango y me encuentro dispuesto a dar más todavía. Me descubro atento a las voces postergadas. Y me declaro entregado, a la tarea de reparar sueños y justicias… estoy listo para seguir andando el camino, en el que nunca más estaré solo.

18/6/10

llueven pasos


Insistir... ya no vale con resistir. Ya no basta con combatir.
Insistir.
Seguir ahí.
Estar siendo.
Persiguiendo un horizonte que jamás se alcanzará.
Desplanzando un horizonte al que jamás se llegará.
Insistir hasta que las piernas no puedan sostenernos más.
Y aún así seguiremos insistiendo.
gn

23/3/10

Afuera no existe


Estar afuera.
Estar afuera no es joda.
Estar afuera de donde todos los demás, estamos.
Estar afuera es también estar adentro, en otro lado. Muy lejos, muy distinto, muy distante. Infranqueable.
Hay una frontera que nos separa. No se ve. Pero es más alta que cualquier muro que un estúpido administrador pueda levantar. Sus guardianes son letales. Disparan y luego preguntan. O mejor dicho, disparan y luego certifican con la punta de sus impecables botas que ya no haya reacción. Es decir, ya no necesitan preguntar.
Porque sólo se permite una sola manera de reaccionar. Sólo puede haber un solo tipo de reacción: La reacción.
¿Cuántos son los que están afuera?. ¿Podemos verlos?. ¿Nos animamos a verlos, y mirarlos a los ojos?. ¿Qué vemos cuando los miramos?. ¿Quién los mira?, ¿quién los ve?.
Estar afuera no es una fiesta.
No es un canto a la libertad.
No es un acto de rebeldía.
No es soñar con la revolución.
Estar afuera no es despertar de la larga siesta en la que vivimos quienes estamos adentro, mientras eso que llamamos vida nos pasa de cerca sin darnos cuenta.
Afuera.
Comer de la basura. Comer en la basura. Comer basura. Dormir entre las ratas. Ser golpeado. Ser violado. Ser ignorado.
Morir en una cárcel. Ser desaparecido.
Estar afuera es estar expulsado. Empujado. Arrojado de aquel lugar en donde todos los demás estamos. En donde todos los demás dormimos en cómodos colchones.
Adentro.
Abrigados. En donde comemos comida nutritiva o destructiva según se nos antoje. En donde creemos que podemos vernos elegantes y saludables. En donde creemos que podemos ser transgresores y valientes. En donde creemos que podemos ser solidarios y bienpensantes. En donde nos educamos. En donde trabajamos. En donde tenemos familia, amigos, amantes y hasta enemigos. Adentro. Incorporados. Aceptados. Protegidos.
Estar afuera es estar abandonado. Despojado. Desterrado. Exiliado. Apátridas sin tierra.
No casa. No automóvil. No teléfono. No heladera. No computadora. No camisa. No zapatos. No agenda. No shampoo. No sábanas. No agua caliente. No gas. No electricidad. No fotografías. No televisor. No tarjeta de crédito. No Banco. No contadores. No abogados. No dentistas. No psicoanalistas. No vacaciones.
Eso sí:
Estar adentro no es joda. Exige mucho trabajo y sacrificio mantener lo que uno se ha ganado. Pagando los impuestos, o casi todos. Siendo responsable, hasta cierto punto. Siendo obediente y disciplinado al código de barras, sin cuestionar el precio ni las condiciones del contrato que nos garantice seguir adentro (a lo sumo, podremos regatear el precio en una feria o en un puesto de venta cladestino).
Y aunque estemos muy lejos de saber lo que es en verdad ser libres, estamos adentro de eso que hemos definido como lo opuesto a estar afuera. Que no es lo mismo, ni parecido. Es lo opuesto. Porque no es la libertad lo que está en juego. Ni siquiera la dignidad. Cuando llegamos al extremo, al límite denso y viscoso del afuera y el adentro, sólo nos queda la palabra humanidad, y el peligro de su degradación final y última.
Por eso: afuera no existe, sólo adentro...
gn

1/11/09

hojas tardías de otoño


Piso hojas muertas
mientras armonías
me llevan lejos
y no me devuelven
de donde llegué.

Miro los ojos
que no ven
escucho palabras
que no hablan
y nadie me espera.

Me ahogo
me voy
me hundo
me embarro
me traga.

La sordidez del mundo
la ceguera
el aislamiento
la decrepitación
la vejación total.

Me sumerjo
en las hojas muertas de la plaza.
me despido
de los ojos ciegos
de las palabras sordas

Me escribo
me desdibujo
me libero
me aprisiono
me devora.
/gn/
Dibujo de Genio Mosqueira

31/10/09

(in)comunicado


Hablo solo. Por más que grite, nadie escuchará.
Las palabras, los pensamientos, rebotan. Van y vienen. O se van. No lo sé.
Si regresan, lo harán desde mi voz. Nadie responde. Ni los compañeros.
Hasta ellos mismos se aburrieron de escucharme. Creen hacerlo, pero en verdad
están escuchando otra cosa, de otra persona que no soy yo.
Nos hablamos sin escucharnos.
Nos miramos sin vernos.
¿Acaso ya nadie tiene algo para decir?.
¿Está todo dicho?.
¿Es este el fin?.
¿O es apenas una de esas largas pausas en la que simulamos vivir?.
gn

Dibujo del Genio Mosqueira.